viernes, 18 de junio de 2010

Lila Morillo

Ayer, hoy...siempre

Confesar algo íntimo, que está dentro de mí, es muy difícil,por ser hombre y además a mi edad, pasados 62 años, como es tener un amor escondido. En primer lugar desde niño fui siempre muy cegato, la miopía fue alta, y no podía jugar a la pelota como cualquier muchacho de mi edad. Por el otro lado, por tener trece hermanos, mi padre no podía ver por mí.

Entre mis hermanos, hermanas, los amigos y amigas,la casa siempre estaba llena de gente.No había un minuto de silencio. Cuando llegó la televisión, aumentó el número de niños y niñas, así fue pasando mi vida. Cuando tenía 15 años, viendo la televisión, la vi a ella.Ese día me enamoré profundamente y hasta el sol de hoy sigo fiel enamorado de ella.

Vivía en El Paraíso, cerca de la parroquia de San Juan, empecé a tener amigos que iban a la escuela, mi maestra Yolanda nos llevaba a las reuniones y a las fiestas de la casa Cantaclaro, donde funcionaba el partido comunista. Viendo y leyendo los discursos, terminé como un militante más de esas ideas, leía mucho filosofía marxista. Los más pequeños de mi familia discutían conmigo, ellos me compraban revistas de farándula, especialmente Venezuela Gráfica, sobre la farándula criolla, yo la guardaba entre mis libros.
Ellos me decían: "-Para levantar una muchacha no se hace con filosofía, sino con esas publicaciones".

Hoy con mi alma en los ojos, triste y con mucha pena descubrí como esos ideales de sueños se convirtieron en monstruos, aspectos donde lo importante es ser genuflexo, donde el conocimiento es algo subversivo, como dijo un español: "Cuando hablan de cultura, saco mi pistola".

Hoy y siempre busco una estrella.

Ella está en ese lugar donde está ubicado mi amor.
Ella siempre será todas mis emociones, ella es mi amor bien escondido.
Ella es...

La Lila Morillo, cantando el Cocotero.


Gustavo Misle

jueves, 17 de junio de 2010

Jose Ignacio Cabrujas

Tercera sesión. Cabrujas, crónica política

POLÍTICA: Etimológicamente deriva de las voces griegas "polis", "politeia", "politica" y "politiké": la ciudad y el conjunto de ciudadanos que la integran, lo vinculado al gobierno de la ciudad. "Actividad humana de base social tendente a conciliar la diversidad de intereses de una comunidad mediante el ejercicio del poder". Históricamente el concepto de política ha ido cambiando. Los conceptos iniciales de política en la civilización occidental se los debemos a Platón y Aristóteles. El concepto ya implica necesariamente la sujeción a determinadas normas, y el ejercicio del doinio o control, de la vida pública, por parte de unos pocos. El ejercicio del poder se institucionaliza a través de formas de control: las leyes y las instituciones que las decretan y hacen cumplir: las Asambleas legislativas y los juzgados,así como también los organismos de represión: la policía, la cárcel. Pero también desde su inicio el concepto de política se inclinaba hacia "la búsqueda del bienestar común", tal como se plantea en "La política" de Aristóteles. La felicidad consiste en la acomodación de las acciones humanas a la virtud, es decir, a lo que hoy entendemos por ética. En "La República" establece os lineamientos del Estado ideal, que sería aquel capaz de ofrecer la mayor cantidad de bienestar a los ciudadanos. El Estado Moderno busca romper con la hegemonía de la Iglesia y el Emperador que se había establecido en la Edad Media, con el surgimiento y consolidación del Cristianismo. Surge entonces el Estado-Nación. Una figura destacada de esa época es Maquiavelo, que pone en evidencia las implicaciones éticas del ejercicio del poder. A medida que avanza la Modernidad y se consolida la burguesía, se vincula el ejercicio del poder a la propiedad privada y a la libertad contractual, en sociedades cada vez más mercantilistas, materialistas, competitivas. Hobbes establece la famosa sentencia "Homo homini lupus" (El hombre es el lobo del hombre). Locke, algo más optimista, sustenta sus ideas políticas en la necesidad de defender la propiedad para disfrutar de paz y seguridad. Para ello basta sancionar legalmente lo relativo a los derechos de origen contractual. Surge así la sociedad civil coo actor político. El derecho a la propiedad es una esfera autónoma respecto a los poderes públicos. Los ideólogos del republicanismo, que surge a finales del siglo XVIII, con la ILustración colocan or encima de la seguridad (el cumplimiento de las leyes), que debe garantizar el Estado, el concepto de Libertad. El lema de la Revolución Francesa, que sustituye al gobierno monárquico es "LIbertad, igualdad y fraternidad". Del republicanismo deriva el concepto de Democracia (gobierno del pueblo, gobierno de la mayoría: Si ante la ley todos somos iguales, en principio todos deberíamos tener la posibilidad de elegir y ser elegidos para el ejercicio del poder político. Ahora bien, cuando hablamos de crónica política nos referimos no sólo a textos acerca de quienes ejercen el poder, o lo padecen, sino también con lo vinculado a la polis (la ciudad), a la vida pública.

La crónica política

En su texto "La magia de la crónica" Earle Herrera señala lo siguiente acerca de la crónica política: "Es la política una de las fuentes que nutre de mayor cantidad de información a los medios de comunicación. Entendida en su más alto sentido, este tipo de información cumpliría un papel pedagógico, orientador y concientizador de los ciudadanos (política viene de polis: ciudad), en cuanto a los asuntos del Estado, los problemas de la administración y las medidas del gobierno. Sin embargo, por una resposabilidad compartida entre los políticos, medios de comunicación y periodistas, en no pocos casos se cae en la banalización, la superficialidad y lo adjetivo. El chisme, el rumor, el vedettismo toman el lugar de la profundización y la veracidad.
"La crónica política presenta las dos caras de la moneda: el discurrir de los acontecimientos, el debate paramentario, las luchas electorales (nacionales, gremiales, comunitarias), las controversias entre dirigentes y partidos, así como también la parte dramática o risueña de la acción y pasión políticas. El cronista está atento de las lágrimas del candidato cundo ganó la Presidencia, como de la ausencia del adversario que no se acercó a reconocer su derrota; del "quiebre" de voz de un dirigente durante un discurso, como de sus reacciones -irónicas o de enojo- en el trascurso de un debate; de las pugnas internas partidistas como de los cambios de posiciones, "cuadres" y "cuadraturas" más insólitos pero de ninguna manera sorprendentes porque en la política, como en el amor y la guerra, todo es posible...y válido par quien logra su fin u objetivo".
Así pues, en la sesión tres leímos y comentamos dos crónicas de tema político de José Ignacio Cabrujas, tomadas de "El país según Cabrujas", publicadas en El Diario de Caracas en 1992: "Dos gardenias para ti", sobre un sonado caso de corrupción política en la Venezuela del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez y "El poste", sobre los sisabores de su autor frente a los problemas con el servicio de electricidad en aquel momento. Concluímos, entre otras cosas, que cualquier parecido con los avatares de la Venezuela del siglo XXI, no es casualidad... Sin dejar de comentar de los recursos discursivos y el estilo de su autor, que lo hicieron un cronista destacado y una figura pública relevante.

viernes, 11 de junio de 2010

Inicio Nueva etapa Taller de Crónica

Tres semanas atrás el taller de crónica Chacao inició nuevo ciclo. En esta nueva etapa leeremos crónicas contemporáneas de autores venezolanos y universales tomando como referencia los distintos géneros o temas. En la primera semana leímos algunas crónicas y versos del escritor venezolano Aquiles Nazoa y conversamos sobre la crónica contemporánea, sus aspectos comunes con los textos del Nuevo periodismo estadounidense y sus figuras más destacadas: Truman Capote, Thomas Woolf y Norman Mailer. Así también conversamos brevemente sobre el Nuevo Periodismo Latinoamericano. Recordamos para los nuevos participantes algunas de las características de la crónica: su hibridez discursiva, su dinamismo, su perspectiva crítica, su forma inédita de presentarnos aspectos de la época y ciudad que nos ha tocado en suerte vivir, sus figuras destacadas.

La semana pasada, nuestra segunda semana de taller nos centramos en la lectura y comentario de crónicas cuyo tema principal estaba vinculado a la cultura de masas y los medios de comunicación masiva. Comparamos crónicas de dos destacados cronistas venezolanos contemporáneos: Elisa Lerner y Oscar Yanes. Lerner, en un estilo más reflexivo y de focalización externa, nos describía en su Crónica sobre Margot Antillano, el mundo de la radio en la década del cuarenta del siglo XX, desde sus figuras femeninas más destacadas, entre ellas su predilecta, en los lejanos días de infancia; mientras Yanes, enfocaba este mismo tema a través de la mímesis, mostrándonos esa difusa línea entre la realidad y la ficción que configuraban los actores y las actrices de radionovelas. De igual modo comparamos dos textos centrados en los concursos de belleza. Y conversamos sobre los medios como creadores de un estilo de vida.

lunes, 31 de mayo de 2010

El cumpleaños de Analy

Una vez a la cuaresma voy a la iglesia. Era domingo, para ser precisos, el quinto domingo de Cuaresma, tiempo en el cual la Iglesia Católica se prepara para celebrar lo que ellos denominan la Pascua y lo que nosotros conocemos como la Semana Santa. ¿Pero tenía yo destinado parar en la iglesia?. Más bien era un domingo para deleitarse con una u otra exposición, concierto o café con amigos. Total, con Dios puedo hablar siempre que quiera, sin necesidad de pasar por un aeropuerto celestial.

Tal día, tenía yo previsto asistir a una singular exposición llamada Deva Dásis y sus chicas, del pintor Carlos Medina, en la Casa Rómulo Gallegos, quien en una propuesta arriesgada creó este personaje para vestir y desvestir al arte en sus lienzos plasmando los vaivenes de vidas paganas, pero, señor mío: “Las etairas también son hijas de Dios”, aunque la gente las maltrate y las mire de reojo como si la comisura del mismo fuese una punta de lanza o una flecha envenenada. Cuanta iniquidad, Yavé.

Al acercarme al Celarg, amén de los racionamientos eléctricos en los que vivimos sumergidos, veo la calcomanía de racionamiento la cual indicaba que ese centro abriría más tarde. Un mulato se asoma, luego de yo haber hecho ruido con la puertas y le pregunto ¿a qué hora abren?. A las 2 pm, me contesta. Y yo pensé en las imprecación de rigor, que para más señas podríamos estar hablando de un ocurrente acrónimo: C.D.L.M. Eran las 10 y media de la mañana, para adónde agarro Señor mío. Me dirigí entonces al Centro Cultural Corpbanca puesto que tenía entendido que Oswaldo Vigas; luego de un momento difícil que padeció, pintó varios cuadros para realizar la exposición llamada Mis Curanderas, a propósito de las mujeres que lo ayudaron durante su difícil tránsito. Sin duda, un acto santo. En vano fui hasta allá dado que la exposición del pintor fue suspendida hasta nuevo aviso. No hay luz, no hay pintura, no hay espacio para el divertimento.

En fin, bajé por el Solar del Vino y crucé en la calle donde se encuentra la Iglesia San José de Chacao. Sorpresivamente, para mí, llegué puntual a la misa del mediodía. El padre mencionaba a los muertos y enfermos por los que se oficiaba la ceremonia. Desprendida yo de los actos litúrgicos, me perdía entre las secuencias que estribaban en: cantos, contestaciones o repeticiones de los feligreses y la homilía en si.
“Lectura del Evangelio según San Juan” decía el padre, y narraba el episodio en el que Jesús defiende a María Magdalena. Estando en el templo y desde donde enseñaba sus milenarias palabras, los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en el medio, le preguntan al hijo de Dios que dado que la Ley de Moisés manda a apedrear a las adúlteras, él, qué decía a ello. “Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo” continuaba el Padre. Al sentir la insistencia de los acusadores, Jesús les dijo. “El que esté sin pecado que le tire la primera piedra”. Ante semejante respuesta (cuya vigencia no caduca 21 siglos después; según el calendario cristiano), María Magdalena se quedó a solas con Jesús y éste le preguntó si la habían condenado y ella respondió que no, por lo que Cristo la absolvió y le dijo “tampoco yo te condeno. Anda y en adelante no peques más”.

María Magdalena pasó, de ser, una actual chica de las de Deva Dásis, a una discípula de Jesús al punto que la Iglesia Católica la admitió como Santa. Son las etairas, entonces, hijas de Dios.

El padre, quien tenía un porte y discurso dicharachero y muy coloquial contó hasta un chiste, siguiendo con la misa que parecía no acabar entre reflexiones o regaños a los asistentes. Quién sabe si todos cristianos. Lo que si eran, era humanos. Quizás algunos lo sabían, otros no.

“Y bueno antes de finalizar la misa, vamos a cantar cumpleaños feliz, si cumpleaños feliz a mi comadre”. “A Dios cará pero si se prendió la rumba y yo con ganas de comer torta” (me dije). Vale decir que toda la misa, la recibí detrás de una estructura que algunos habrán visto. La escalera que al finalizar, lo hace bajo un domo cuyo diseño es de finales del siglo XVIII. Por lo que también me restaba visibilidad del altar una columna que quedaba justo al frente a los peldaños. Es por ello que, y, según, se trasladara el padre, podía verlo a él solamente.

Muy bien, cantamos cumpleaños a una persona llamada Analy que acompañada de su familia respondieron a preguntas triviales del padre. Acto seguido, termina la misa, y yo me acerco al altar pero cuando lo descubro pasando la columna, me quedé boquiabierta. Analy resultó ser la esposa del joven cantantautor Reinaldo Alvarez quien estaba allí junto a ella y sus dos hijos (un varón y Angélica), en ropa sport. “!Pero si a mí me han gustado las baladas de Reinaldo Alvarez!, canciones como: En mi segundo intento y No soy el único”. No lo podía creer. Señor mío.

Como ha cambiado el mundo. Aunque la iglesia se porte mal, algunas veces. Aunque no haya luz ni espacio para un acto divino como lo es el arte. Aunque tenga que asistir a misa con inesperados arreglos musicales en presencia de un juglar. Aunque todo eso, yo sigo creyendo en el Todopoderoso. Como cantaba Héctor Lavoe: Todopoderoso /es el señor/ Es el que todo lo sabe/ es el que todo lo ve/ no conoce el egoísmo/ ni actúa de mala fe; pensé, aquel quinto Domingo de Cuaresma.




Marla Melissa Rojas

lunes, 10 de mayo de 2010

Crónicas de Diego Rodríguez Gambasica

Pasión de Oro y Negro

Un pase exitoso, el jugador realiza un movimiento lateral que remite el balón a su compañero de equipo en la retaguardia, éste logra esquivar los avances de los contrarios, que vienen hacia él desde izquierda y derecha, hasta acercarse al centro del campo y logra que su delantero tome la esférica y continúe en posesión de ella hasta lograr estar peligrosamente cerca de la arquería contraria, las pulsaciones se aceleran, cada segundo cuenta, los sentidos se agudizan al máximo, no está permitido equivocarse cuando se está tan cerca de un momento de gloria, todas las miradas se concentran en él, hoy se llama Jonathan Del Valle, ayer pudo haber sido Carlos Maldonado o en tiempos más lejanos Omar Ferrari, hoy su nombre puede estar en boca de todos, ser una figura más en la constelación de estrellas que han adornado con su talento el glorioso nombre del Deportivo Táchira.

Ahora él está allí en el momento de máxima efervescencia, los comentaristas deportivos desde sus cabinas aguantan la respiración, y con ellos se angustia y se emociona todo el pueblo tachirense: los siempre fieles que nunca faltan a un juego, los que logran conseguir entradas de tanto en tanto, los que siguen el partido desde sus casas, en compañía de otros devotos “aurinegros” o solos, y todos los demás desde el interior del Estado y fuera del Táchira. Todos forman un colectivo que siente la pasión futbolística con la misma intensidad con la que se lleva en la sangre el orgullo del gentilicio tachirense, sufren como una herida propia cada derrota y disfrutan a plenitud cada triunfo conseguido. El delantero está frente a la arquería contraria esquivando a las defensas de los rivales, ya no suda, ya no tiene miedo, en ese instante su nombre no es el propio, es uno y todos a la vez, él es el Deportivo Táchira.

Fue un día de enero de 1974 cuando nace el Deportivo San Cristóbal, gracias a la iniciativa de Gaetano Greco, Fantino Capoccioni, Gregorio Gonzales Lovera, Orlando Maldonado y otros hombres amantes del deporte rey. En 1978 el Deportivo San Cristóbal cambiaría su nombre a Deportivo Táchira Fútbol Club alcanzando en 1979 su primer campeonato nacional. El equipo logra conquistar su segunda estrella en 1981 y el sub-campeonato en 1982, detrás del Atlético San Cristóbal.] En 1984 y 1986, llegaría el tercer y cuarto título respectivamente; sin embargo la crisis económica que enfrentaría durante toda la década de los ochenta lo obligaría a fusionarse con el Atlético San Cristóbal, formando el Unión Atlético Táchira (UAT), nombre con el cual se obtendría su cuarta estrella. En los siguientes años se obtuvieron 4 subtítulos, a pesar de esto, el equipo pasó por profundas dificultades económicas que lo llevaron a estar a punto de desaparecer.

Eventualmente, un grupo de empresarios, con el apoyo del entonces gobernador del Estado Táchira y todo el pueblo tachirense, unieron esfuerzos para evitar su desaparición y tomaron la decisión de rebautizar al equipo como Deportivo Táchira Fútbol Club para la temporada 1999-2000, obteniendo ese mismo año el quinto título nacional. Cual ave fénix había renacido de sus cenizas el coloso de negro y oro, con más ímpetu y presencia en el panorama del fútbol nacional venezolano, la pasión seguía intacta, sólo necesitaba un pequeño aliciente para despertar, el apoyo de la multitud más fuerte que nunca, boleterías para los juegos agotadas, una afición siempre fiel y ahora instituida: el equipo aurinegro cuenta con una de las aficiones más numerosas y organizadas de toda Venezuela, que asisten devotamente a cada uno de los encuentros programados.

Sea la Torcida Aurinegra, en la tribuna central popular, o la Avalancha Sur, en la tribuna popular, quienes están con el Deportivo están presentes en cada uno de sus encuentros nacionales e internacionales; el apoyo al equipo se deja sentir en todos los rincones del Polideportivo de Pueblo Nuevo, el templo sagrado del fútbol nacional. No en vano, este estadio fue elegido como escenario de la apertura de la Copa América 2004 y ha sido un testigo silente de la evolución de un equipo, de la fanaticada y de su estructura en sí. Construido en 1974, e inaugurado en 1976, el estadio contaba con una capacidad inicial de 25 mil asientos, que fue ampliada a 42 mil espectadores para la Copa América, siendo[] reinaugurado oficialmente el 20 de junio de 2007 con el encuentro entre la selección de Venezuela y la selección del País Vasco.

La apacible y bucólica ciudad de San Cristóbal se transforma, cual Dr. Jekyll en Mr. Hyde, cada vez que el Deportivo Táchira tiene un juego en casa: los locales comerciales bajan temprano las santamarías, el tráfico que fluye desde todos los puntos cardinales de la ciudad hasta Pueblo Nuevo colapsa por entero las calles y avenidas, los restaurantes, cafés y sportbars se llenan a más no poder y todo el mundo está a la expectativa de lo que está por ocurrir: “es necesario ganar para empezar con pie derecho” afirman unos, “concedámosle el empate” dicen otros en tono benevolente y de falsa modestia. La palabra “derrota” no se posa sobre ninguno de los labios, no existe en el léxico de un aurinegro tal vocablo. Quizás sea por eso que cuando el Deportivo pierde, la derrota deja un sabor amargo difícil de asimilar para todo los tachirenses, y la ciudad entera guarda un luto no decretado.

El Deportivo Táchira siempre gana, posee un record (para un equipo venezolano) de 13 participaciones en la Copa Libertadores de América, jugando invicto hasta cuartos de final en su experiencia de 2004, hasta que una derrota en esta etapa decisiva lo dejó fuera de la carrera por el trofeo. Ha permanecido intocable en la primera división del fútbol venezolano desde su creación, ni siquiera en las horas aciagas de los años 1980’s y 1990’s le restaron brillo a su impecable actuación, el mérito se mantuvo intacto y el apoyo de una fanaticada fiel hicieron posible que surgiera otra vez para el nuevo milenio con la misma gallardía que lo vio nacer en una fría mañana de enero de 1974, cuando el país despertaba a la ilusión de la “Gran Venezuela”, y el Estado Táchira despertó a una pasión de oro y negro tan fuerte, que ninguna circunstancia la ha podido consumir por completo.

Seis son las estrella de campeonatos nacionales que adornan el uniforme de oro y negro del Deportivo Táchira, siete las veces que ha terminado de subcampeón, tres los títulos del Torneo de Apertura del Fútbol Venezolano, dos los títulos del Torneo de Clausura. Y ahora en el éxtasis de un juego, el delantero que porta la camisa del Táchira lleva inscrita con letras de fuego toda la historia de triunfos y gloria, es un signo invisible que corre por sus venas, como un ADN futbolístico que le alimenta a continuar con una tradición sagrada, que debe ser mantenida, ampliada y superada, él lo sabe y está consciente de ello desde la primera vez que entró al terreno de juego como uno más del once aurinegro; la fuerza de una saga heroica está con él, a pesar de la algarabía de las tribunas y palcos, el silencio es absoluto en su mente, con frialdad de acero dispara a la meta y…

El silencio se congela, el tiempo queda suspendido, él no es capaz de sentir el sudor de su propia frente, sus ojos estáticos se concentran sólo en la esférica, el balón sigue girando y todas las miradas se afinan a punto, los flashes de las cámaras parpadean y queman con la intensidad de un millón de soles, las voces que gritan están mudas, todos a la expectativa, los corazones laten con frenesí, como si buscasen salir de los torsos que los abrigan, las venas palpitan. Él sigue ahí, frente a la arquería esperando el resultado de su mejor tiro certero, conseguido con años de entrenamiento y dominio de la técnica, piensa en todo y nada a la vez, el arquero rival se lanza a la tarea de detener el impulso que trae el balón, pero la fuerza de ambos es un choque de alto nivel. La malla de la arquería se sacude y se revienta, estallan los gritos, ha sido un gol del Deportivo.

Generación Electrogeek

Ellos caminan absortos en su mundo, son adictos a la tecnología en todas sus expresiones, se comunican en lenguajes incomprensibles para la mayoría de los mortales, lenguajes que muchas veces suelen ser los formatos de programación de las computadoras, máquinas sin las cuáles no pueden imaginar sus existencias, como si las desktops, las laptops o netbooks fuesen una especie de respiradores artificiales que le infunden la vida cada vez que están conectados online: ya sea para conocer las últimas novedades, descargar las últimas aplicaciones, conversar con otros geeks; la red mundial es su gran patio de recreo donde esta tribu urbana existe a sus anchas y domina el área con toda la experticia que le otorgan las millones de horas pasadas frente al ordenador, las batallas ganadas y pérdidas sorteando virus nocivos y viviendo en el mundo virtual.

Generalmente es muy fácil reconocerlos cuando uno camina por la calle, en su mayoría son hombres, aunque existen raros especimenes femeninos geeks, de pieles pálidas por la muy poca o casi nula exposición al sol, lentes de pasta o aéreos (porque las horas frente al monitor agotan y desgastan la vista), su vestimenta es muy simple y demuestra la poca importancia que tiene para ellos la apariencia. A pesar de envejecer, como lamentablemente lo hacemos todos nosotros, conservan en sus rostros un gesto aniñado, un rasgo de pícara inocencia que puede hacer que uno los confunda con un nerd; pero uno no debe equivocarse: un geek es una persona con una formación cultural muy amplia, que incluye no sólo tecnología, sino además literatura, música y cine, siempre y cuando estas artes sean realizadas por artistas avant garde cuya capacidad creativa los coloca siempre en las listas de lo más reciente, lo más actual, lo más “in”.

Son las personas que veneran a Bill Gates y Steve Jobbs, como una aspirante actriz veneraría a Meryl Streep, que hacen filas interminables afuera de las tiendas para obtener el último aparato en el mercado, no importa si está lloviendo, si hace frío o si están varios grados bajo cero. Además del teléfono celular de última generación, desean tener un Ipad, y están presentes en todos los sites de redes sociales: Facebook, Twitter, MySpace, Hi5, Unyk, Tumblr y son las estrellas de sus propios blogs. Consumen tecnología en todas sus expresiones: desde cámaras fotográficas a televisores LCD pantalla plana, pasando por microondas y refrigeradores, equipos de audio y video, vehículos e incluso lavadoras (tienen que ser las ecológicas), ellos invierten cantidades enormes de dinero en sus artilugios, recuerden que la diferencia entre hombres y niños es el precio de sus juguetes.

Los geeks no siempre están recluidos en su propio mundo, tienen una vida social y suelen tener muchos amigos, también pueden sorprendernos con desempeñar trabajos convencionales y quizás no tener un diploma universitario, conocen gente en todas partes y es posible conseguirlos en los lugares más inesperados. Su conocimiento de la novedad del día les confiere un carácter pseudocosmopolita, que se complementa con una devoción total a ciertos elementos de la cultura analógica como el Atari o la primera versión de Tetris o Mario Bros, y aunque aman lo digital, sorprenden con una colección de música en acetato o nostalgia por juguetes mecánicos. Como miembros de una élite cultural amante de todo lo pop, no temen ser extravagantes y poseen una confianza que le permite mostrarse tal cual son, ya que ellos están conscientes que cada vez serán más imprescindibles para el resto de nosotros, mortales legos analógicos.

El lunes sucedió mi encuentro con uno de estos individuos, es un conocido a quien veo de tanto en tanto, Fernanda me dijo que estaría en un centro cultural de Altamira que posee wi-fi para trabajar en su laptop y terminar unos asuntos de su trabajo mientras esperábamos a la hora de la función de cine para la que había conseguido entradas, así que no me quedo más remedio que ir hasta allá para reunirme con ella. Mi sorpresa fue que al llegar, consigo que no estaba sola, sino acompañada del geek en cuestión. Mauricio estaba con su Mac y un café haciendo no sé qué, y respondió con un incoherente “feliz año” a mi saludo. Fernanda mientras tanto me aburría con una perorata sobre un trabajo freelance que había conseguido y del cual no entendía mucho mientras el geek del momento seguía nuestra conversación con miradas disimuladas.

Ella debía incluir unas entradas en un blog, y ahí estaba con su Mac también, y yo no soy nada útil en estas cuestiones, Mauricio seguía absorto en su trabajo pero de cuando en cuando abría la boca sólo para reafirmar su presunta superioridad, otorgada por sus conocimientos tecnológicos. Como respuesta a mi observación sobre ambas laptops Mac de Apple empezó a responder cosas como: “tú eres un usuario PC ¿verdad?” y una ceja se alzaba de forma despectiva, “a la gente que usa PC les debe encantar tener un virus siempre y perder toda la data” y “cuando no puedas con la PC, golpéala con un martillo” que seguían llegando a la conversación, mientras yo respondía de manera cortés, con una Fernanda ausente en su prueba sin superar a mi lado, y el geek seguía dando información sobre la tienda de computadoras de la cual fue dueño, sobre la cual tampoco nadie le estaba preguntando.

Las risas corteses se me agotaron, traté de cambiar la conversación y empezamos a hablar sobre el ciclo de Ingmar Bergman que estaban proyectando, pero él no estaba ahí para ir al cine sino para terminar su trabajo, “porque en mi casa me distraigo mucho, me pongo a jugar o a escuchar música” y me pareció un caso clínico para evaluar: Género masculino; edad 35 años; síntomas: incapacidad de concentración; diagnóstico: déficit de atención o DDA. Y me reí por un momento en voz alta mientas los dos seguían inmersos en sus mundos digitales, sin notar mi desvarío ante la idea del geek en casa solo y con muchos juguetes o trabajando en su propio blog, donde publica sus trabajos como fotógrafo y suele acompañar las imágenes con textos cortos de poesía propia o prestada de otros famosos bardos y recibe comentarios, probablemente de otros geeks sobre lo publicado.

El tiempo pasado en compañía fue recibir, uno tras otro, dardos venenosos sobre tecnología: “¿conoces el programa bla bla bla?” y yo respondía de forma negativa, “¿y la aplicación de no sé qué para el software no sé qué más?” y yo seguía sintiendo que me hablaba en una lengua desconocida. Cansado ante mi ignorancia, Mauricio optó por continuar su trabajo en silencio porque no terminaba de surgir algún tema en común entre ambos. Fernanda seguía quejándose que no hallaba la manera de incluir las entradas en el blog y cansada de luchar decidió que era momento de retirarnos, a lo que yo accedí a la vez y levantándome de inmediato, agradecido de poder poner fin a mi estadía incómoda con el geek, porque francamente prefiero las actividades al aire libre y el mundo real, por muy bizarro que sea en ocasiones, a la realidad virtual y la vida online.